¿En qué creemos?¿Quiénes somos?¿Cuál es nuestra intención?

-Creemos que toda comunidad política posee un orden político que le constituye y le viene dado por su cultura y su Historia, y que ese orden político común subsume e integra los intereses individuales. “Prefiero cometer una injusticia antes que soportar el desorden”, Goethe

-No creemos en el individualismo económico, político o moral, ni en el colectivismo, sino en las ideas de persona y comunidad, comunidad regida por la idea de un orden que significa justicia y armonía. 

-Creemos que el orden político de una comunidad es históricamente variable y no está fijado en piedra por siempre, pero no creemos en los intentos adanistas de sustituirlo o hacer tábula rasa. Observamos que todos dichos intentos han acabado en tragedia. “El hombre no es ni ángel ni bestia, y la desgracia quiere que quien quiere hacer el ángel haga la bestia (Pascal, Pensamientos, 572)”

-Creemos en la democracia entendida como la importancia de la palabra y de la voluntad de un pueblo integrado en un orden político. No creemos en la masa indiferenciada y morbosa. También creemos en la democracia como respuesta al actual poder de las oligarquías económicas, financieras, culturales, mediáticas, políticas, que forman una hiperclase mundialista, sobre la comunidad.

-Creemos en la existencia histórica de una civilización europea plural inspirada en la idea romana y carolingia del Imperio. Esta civilización ha dado al mundo hombres e ideas y en ella están presentes países que han dado origen a su propia civilización. Así, el nuestro, España, que es matriz de una de las civilizaciones más apreciables en sus logros y en su cultura, la civilización hispánica.

-Creemos que la civilización europea, si bien presenta evidentes vínculos históricos tanto con los Estados Unidos como con Rusia, no debe asimilarse ni hacerse equivalente con la civilización norteamericana (ideología occidentalista) o con la civilización rusa (ideología euroasiática).

-Creemos en la necesidad de la unidad política de los pueblos europeos pero creemos que la UE globalista y liberal no es un factor de dicha unidad sino un factor de disolución de nuestra civilización.

-Creemos en la necesaria coordinación de las voces europeas que no apuesten ni por el aislacionismo nacionalista ni por la actual marcha de una UE simbolizada por Bruselas y Frankfurt. 

-Creemos que el mundo actual vive en una situación de marasmo debido a que primero la civilización europea y después el resto de civilizaciones han sido disueltas y sustituidas por la moderna civilización occidental que básicamente pretende librar a la cultura y al hombre de toda clase de arraigo.

-Observamos que vivimos en un mundo cada vez más peligroso caracterizado por el agotamiento de los recursos naturales, el calentamiento climático, una hiperclase cada vez más poderosa y una finanza cada vez más desbocada, desigualdades cada vez más insoportables, el nihilismo hedonista de la presente des-civilización global y las respuestas nihilistas y violentas que éste provoca. Nos preocupan la rampante ideología excepcionalista norteamericana y su proyección en distintas partes del mundo, como puedan ser Europa del Este u Oriente Medio. 

-Nos preocupan el cuestionamiento que el futuro “anunciado” de ramas tecnológicas como la inteligencia artificial, la realidad virtual o las biotecnologías pueden traer sobre la imagen del hombre o del mundo de los hombres. Nos manifestamos contrarios a las ideas de singularidad o transhumanismo que pretenden la fusión entre los hombres y las máquinas o simplemente reducir al hombre a una memoria artificial cargada sobre un sistema informático. 

-Creemos en la necesidad, en un mundo como el que ha sido descrito, de una posición europea de Europa como potencia, de soberanía e independencia. Creemos que en un mundo dominado por grandes potencias como EEUU, Rusia o China, Europa debe serlo también y debe asumir una posición de neutralidad, independencia y, en la medida de lo posible, amistad, con todas ellas (especialmente amistad con las dos primeras, por los vínculos que nos unen a ellas).

-Creemos que parte de la lucha europea por su libertad debe ser también de lucha por la libertad de otros pueblos. Europe, Tiers Monde, même combat, decía hace ya algunos años Alain de Benoist. El capital multinacional que nos precariza y mina nuestros Estados sociales es el mismo que esquilma o esclaviza algunos países asiáticos, africanos o hispanoamericanos. Los mismos que convierten Oriente en una carnicería invadiendo países y fomentando la aparición de grupos terroristas pretenden luego abrir los países europeos a la inmigración masiva o reducir nuestras libertades y menoscabar nuestra privacidad con la excusa de la seguridad.


-Si bien queremos ser una voz europea no por ello renunciamos a ser una voz española y aún hispánica. Nos preocupan problemas como el desafío separatista, la cada vez más presente posición del capital de otros países en la economía española -paradigmático de esto es el destino sufrido por algunas antiguas compañías públicas tras su privatización- o las leyes de transexualidad o inspiradas por la ideología de género. Apostamos por un Estado estratega, que promueva la industrialización y el desarrollo del sector agrario, que promueva nuestra civilización y nuestra cultura. Estamos en contra de la corrupción y de la cultura del ladrillazo.